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Cómo estructurar un sitio web con WordPress

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WordPress es un popular gestor de contenidos que permite disponer de un blog de forma casi inmediata. Sin embargo, sus características, su potencia y sus posibilidades de personalización nos permiten usarlo como base para casi cualquier tipo de sitio web. Siempre y cuando lo estructuremos de forma correcta y pensando en nuestros usuarios.

Foto de Andrew Neel en Unsplash

Una de las primeras tareas a las que se enfrenta el administrador de un sitio web en WordPress es pensar en cómo organizar el contenido.

La empresa que elige WordPress como gestor de contenidos (CMS o Content Management System) para su web corporativa lo hace por varias razones, siendo las más comunes de ellas las siguientes:

  • Es fácil de usar, no necesita conocimientos técnicos y, una vez instalado y bien configurado por un profesional, se puede usar durante mucho tiempo sin que surjan importantes problemas siempre y cuando se mantenga actualizada la aplicación y sus plugins.
  • El usuario, por lo tanto, no depende de una agencia para hacer cualquier cambio cotidiano en los contenidos: añadir contenido, editar el existente, etc.
  • Permite tener un sitio web funcionando en relativamente poco tiempo, salvo que la puesta en marcha implique el diseño desde cero de temas o plantillas.
  • Posibilita el que se combinen un sitio web de contenido imperecedero con la gestión de un blog empresarial.

Este último punto es el que nos interesa ahora, puesto que la estructura del contenido dependerá del uso que le demos al CMS: web, blog o ambas cosas.

Tengo un blog

Profesionales y pequeñas empresas que deseen tener una presencia web que les permita posicionarse como expertos en su materia pueden querer usar un WordPress en su función original de blog: artículos que se publican periódicamente como si de un diario se tratara.

Son lo que en el vocabulario de WordPress se denominan “entradas”, y a las que también se le llaman artículos o posts. Normalmente llevan un sello de tiempo (la fecha del día en que se publicaron) y, en la configuración más habitual del CMS, aparecerán automáticamente listados en la página principal a medida que se van publicando.

Pero aunque sea el blog la función principal del sitio web, es inevitable tener otro tipo de contenidos que no son en sí artículos relacionados con el tema principal de la web. Para cada profesional o empresa pueden ser distintas, pero casi siempre se repiten las mismas páginas básicas:

  • quiénes somos
  • información legal y/o términos de uso
  • formulario de contacto

El tipo de contenido de estas páginas en el vocabulario de WordPress no es “entrada”, sino (¡sorpresa!) “página”.

La forma de estructurar el contenido en un WordPress así usado es fácil: basta con elegir un formato de enlace permanente para las entradas (posts o artículos), que puede incluir o no la fecha, y establecer un menú o pie de página con las pocas páginas fijas que haya en la web.

Además podemos establecer una taxonomía de las entradas a base de categorías y etiquetas, pero eso no es objeto de este artículo.

Tengo una web

Si en lugar de tener un blog donde publicar periódicamente artículos lo que queremos es tener una web de empresa con páginas fijas distribuidas en secciones, también es posible con WordPress. Podemos usarla para mostrar la información sobre la empresa, qué ofrecemos y un catálogo de productos o servicios.

En este caso, todo el contenido de la web está hecho a base de “páginas” y no habrá por tanto publicaciones tipo “entrada”.

Como las páginas serán el grueso del contenido y no sería útil darles a todas la misma importancia, debemos dedicarle una especial atención a la estructura de la web.

WordPress permite ordenar las páginas siguiendo una estructura de árbol, de manera que una página puede depender de otra que es su superior.

Veamos un ejemplo. Supongamos que mi empresa fabrica material de papelería, así que mi catálogo podría tener este aspecto (en este artículo no vamos a cubrir venta online, únicamente a mostrar características de productos para el ejemplo que nos ocupa):

  • Material de escritura
    • Útiles de escritura
      • Bolígrafos
    • Cuadernos
      • DINA4
  • Material de oficina
    • Consumibles
      • Clips
    • Utensilios
      • Grapadoras

Puedo crear las dos páginas superiores (“Material de escritura” y “Material de oficina”) y luego hacer depender las páginas de segundo nivel de cada una de ellas. Las de segundo nivel serían a su vez la página superior de cada una de las de tercer nivel, y así sucesivamente para todos los niveles de catálogo que tuviéramos.

Las páginas que tuvieran otras por debajo podrían además ser dinámicas, de manera que automáticamente listaran las páginas que dependen de ellas. Eso se puede hacer mediante programación de una plantilla adecuada.

Llegado a este punto, podrían surgirme algunas preguntas:

  • Las dos categorías superiores, ¿deberían además depender de una página superior a ellas que fuera la cabecera del catálogo de productos o servicios? Seguramente sí, porque inevitablemente en la web tendremos otras páginas (información legal, formulario de contacto, quiénes somos…) que están fuera del catálogo. Así podría crear una página principal para la oferta de mi empresa aparte de otras páginas necesarias en la web.
  • ¿Son estas categorías las que van a usar los visitantes a mi web? En este caso parecería que sí: si un señor busca una grapadora, quiere llegar a una página donde le muestre grapadoras. Pero para muchos administradores es fácil perderse en la propia nomenclatura interna de la empresa y no ponerse en el lugar de un visitante cualquiera. En ocasiones encontramos webs con los productos categorizados por su nombre comercial en lugar de por su nombre genérico, y así no hay forma de encontrar lo que se va buscando. El que quiere comprar un taladro busca poder elegir entre “taladro eléctrico”, “taladro hidráulico” o “taladro neumático”, pero no entre “Serie AxtraMax”, “Serie AxtraPlus” y “Serie AxtraPro”. ¿Qué sabe él qué es cada cosa, y por qué tendría que saberlo?
  • ¿Cómo organizar visualmente esta información? Al haber creado una página principal de producto, puedo elaborar con esta información un menú que constituya la navegación principal del sitio web. Las otras páginas de contacto, legal, etc. podrían estar enlazadas desde una zona secundaria, como el pie de página.

Como vemos, la forma en que queremos organizar la información en la web es algo prioritario en la creación de la misma. Ahora estamos hablando de WordPress, pero esta fase es necesaria para cualquier sitio web que queramos crear. Nuestros clientes agradecen que le dediquemos tiempo a este punto y nos sentemos, aunque sea virtualmente, con ellos para estructurar correctamente sus contenidos. Merece la pena dedicarle atención, dedicación e imaginación.

Si no lo hacemos, y si ignoramos la mentalidad de los usuarios de la web, tendremos una penalización directa en forma de abandono. El visitante no tiene tiempo que perder, y si le hacemos perder el tiempo, abandonará y se irá a la web de la competencia. En la era del “a un clic” no se puede estar tratando de adivinar cuál es la organización de un sitio web; ésta debe ser evidente y accesible.

El nombre que le demos a nuestras páginas (tanto el título como la dirección web) además nos ayudará, si lo elegimos bien, a posicionarnos en los buscadores por nuestros productos o servicios. Ésa es otra razón de peso para categorizar las páginas de forma genérica y no por nombres comerciales.

Lo tengo todo

Si hemos dedicado el esfuerzo que se merece a la estructura del sitio web de la que hablábamos anteriormente, añadirle, ahora o en el futuro, un blog a nuestro WordPress es fácil.

Como todo el contenido del sitio web está jerarquizado, basta con configurar una dirección dentro de nuestro dominio o en un subdominio para poder acceder desde ella a los artículos (“entradas”) publicados en el blog.

En definitiva…

Crear la estructura de un sitio web es ponerse en los zapatos del visitante anónimo, y pensar en sus términos y no en los de nuestra empresa.

La forma en que estructuremos el contenido de nuestro sitio web nos ayudará a sacarle todo el partido posible a nuestro WordPress, a posicionar mejor en los buscadores, a mantener la web actualizada con más facilidad y, lo que es más importante, a que nuestros visitantes encuentren lo que buscan… y nos lo compren a nosotros y no a la competencia.

Podemos ayudarle. Si su empresa necesita crear un sitio web, contacte con nosotros y estudiaremos su caso, sin compromiso.

Publicado en: Empresa Web

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Cómo enseñar a silbar a su zombie

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Muchos sitios web de empresas están en baja forma
Gracias a Daniel Hollister por su estupenda foto.

Es muy posible que en más de una ocasión desde que usted puso en servicio una web para su empresa se haya preguntado cuál es el rendimiento que ha obtenido de ella.

Es también posible que, desde que hace años creó la web, no le haya dedicado mucha atención, en parte porque su negocio le reclama todo el tiempo disponible y en parte porque no sabe muy bien cómo hacer que la web sea realmente útil para su empresa.

Se mueve, pero está muerto

Compruebe por favor si su web actual presenta alguno(s) de los siguientes síntomas:

  • Su sitio web hace más de un año que no ha sido modificado de forma significativa. Es posible incluso que en su web aún pueda verse el dancing baby y/o una letra ‘e’ cromada giratoria que está enlazada a su dirección de correo electrónico de Hotmail. Los enlaces de su sitio web son de un color azul brillante y una parte del texto está escrita con letra Comic Sans.
  • Usted sabe mejor que nadie cómo debe ser su sitio web o, alternativamente, tiene usted un sobrino que tiene una cuenta de Facebook y sabe un montón de esto de Internet. Desgraciadamente ni usted ni su sobrino tienen experiencia profesional en el desarrollo de sitios web comerciales.
  • Si descontamos los mensajes que le llegan escritos en inglés o en una jerga ininteligible, la última vez que recibió un mensaje de correo electrónico desde su web fue en 2002. Usted ni siquiera recuerda si respondió a aquel mensaje.
  • Consecuentemente usted concluye que una web no sirve para nada, o bien que su negocio no necesita un sitio web.

Si reconoce usted en su web uno o más de estos síntomas, usted puede pensar que ya dispone un sitio web para su empresa, pero se equivoca. En realidad lo que tiene usted en sus manos en un sitio web zombie: Este sitio web no sólo no está vivo, sino que está asustando a sus potenciales clientes.

Dispárele a la cabeza

Y –si se lo está preguntando– la respuesta es : Debe usted disparar a su actual sitio web en el cerebro y empezar un sitio web nuevo, mucho más actual y mejor estudiado. La imagen que su empresa está dando actualmente a través de su web ha debido hacerle perder mucho negocio a través de los años.

Aquí le dejamos unas ideas generales, que le servirán para planear un nuevo sitio web, mucho mejor orientado hacia su negocio:

  • Actualice el diseño estético del sitio. Tanto si lo hace usted como si encarga a un diseñador que lo haga, asegúrese de que el nuevo sitio se ajusta a los estándares HTML actuales. A fecha de hoy esto significaría que el sitio debería estar desarrollado en HTML5. Déjese de grandes alardes estéticos y concéntrese en tener un sitio web sencillo y práctico, que no pierda o espante a sus visitantes.
  • Reelabore los contenidos pensando en sus clientes, no en usted. Uno de los fallos más habituales en el desarrollo de un sitio web es plantearlo en términos de la organización propietaria del sitio, en lugar de en función de los clientes que se intenta atraer. Los visitantes acuden a su web para que usted les solucione un problema, no para hacerse amigos suyos.
  • Asegúrese de que existe un buen formulario de contacto y que otros medios alternativos de contacto sean bien visibles en su sitio web; y de que cada mensaje sea respondido puntualmente en el plazo de uno o máximo dos días laborables. Resulta sorprendente la poca atención que muchas pequeñas y medianas empresas prestan a la función del sitio web que precisamente pone en contacto al cliente con el negocio. Una mala experiencia en este sentido puede acabar con todas sus posibilidades de adquirir nuevos clientes a través de su web.
  • Compruebe la indexación que los principales buscadores hacen de su sitio, y utilice las herramientas gratuitas para webmasters para mejorar esa indexación. No es suficiente con disponer de un sitio web si después sus posibles clientes no le encuentran en los buscadores. Todos ellos disponen de herramientas que ayudan al buscador a entender mejor la naturaleza de su sitio y, consecuentemente, a poner su información en un contexto que dirija mejor a los usuarios hacia su web.
  • Incluya una herramienta de analítica web para saber cuáles son los puntos fuertes y débiles de su sitio web. Usted necesita saber cuántos visitantes tiene su web y de dónde provienen, qué hacen mientras navegan su sitio y medir los resultados de la web. En cualquier otro caso usted estará utilizando una herramienta de negocio a ciegas.

Finalmente, si usted no dispone del tiempo o bien no tiene experiencia en las técnicas necesarias para crear un sitio web empresarial, contacte con un profesional para que se ocupe de dotar a su empresa de una web profesional, que le distinga de la competencia y dé a sus visitantes una imagen positiva de su negocio.

Publicado en: Empresa Marketing digital Web

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Reflotando un sitio web

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El año 2010 marcará los veinte años de la existencia de la web. Tim Berners Lee diseñó y desarrolló por primera vez este increible protocolo en 1990, mientras trabajaba para el CERN. En estos años la evolución ha sido increible, de lo cual todos nosotros somos testigos cada día.

De las primeras versiones de la web, austeras por necesidad, pasamos a webs con muy diferentes orientaciones estéticas y capacidades. Andando el tiempo muchas de esas webs –las de aquellas organizaciones que están dejando escapar un tren que necesitan coger–  han ido languideciendo en sus servicios de alojamiento, recibiendo visitas ocasionales, y dejando en sus visitantes actuales la misma sensación de melancolía que cuando se ojea un periódico de 1952.

En nuestro trato con clientes de pequeñas y medianas empresas nos encontramos frecuentemente con estos casos, aunque también es verdad que detectamos sin duda un interés por volver a ganar la iniciativa y dedicar atención a la web como herramienta del negocio. En estos casos, solemos encontrarnos con una serie de síntomas que delatan el abandono del sitio:

  • La web está concebida en los términos y pensando en las motivaciones del que la hace, en lugar de las del que la visita. Esto es realmente un pecado capital, máxime porque cada vez más la concepción de la web queda en manos de personal relacionado con el marketing, no por personal técnico.
  • Su contenido, tanto en información como en metainformación, no está concebido con los buscadores en mente. Esto hoy en día es el equivalente al suicidio web, porque desapareces del mapa.
  • No se ajusta a los estándares HTML actuales. En un primer momento puede pensarse que esto es un aspecto secundario, de esos que encantan a los técnicos y molestan a los ejecutivos, pero la calidad del código de un sitio incide directamente en sus indexabilidad por los buscadores, es decir, en el posicionamiento que el sitio vaya a tener en los motores de búsqueda.
  • No dispone de un sistema de analítica (estadísticas) web moderno. Hoy en día no hay excusa válida para no disponer de información detallada y personalizada de qué ocurre en nuestro sitio web, con las herramientas tipo Google Analytics, que son gratuitas e increiblemente potentes.
  • El diseño es antiguo. La primera impresión es una ocasión única. Si no somos capaces de dar una buena impresión mejor sería no dar ninguna. Todos nos hemos encontrado alguna vez con webs del tipo “1995” (webs primitivas de estética cuestionable, el inevitable dancing baby y el contador de visitas roto), tipo “2000” (con esa inexplicable moda de formatear los textos en 7 puntos e incluir “::” y “:..” en cada título al alcance de la vista) u otros con una interminable e incongruente variedad de tipos de letra, simplemente porque están disponibles (lo que se conoce como ramson note web, web de nota de secuestro).
  • Ninguna concesión a la usabilidad. Yo ya sé cómo se hace cada cosa. Cada cuál que se arregle como pueda.
  • El sitio está concebido como un folleto publicitario. La web es una parte integrante del negocio y de las actividades de la organización. Renunciar a esas capacidades pone de manifiesto o bien una incapacidad para darse cuenta de la auténtica naturaleza de la web o bien una falta de interés por proporcionar a los clientes y posibles clientes lo que buscan. El coste no es hoy en día una escusa válida, porque existe una miríada de soluciones baratas o de código libre para poner en servicio el sistema que sea requerido en el trato con nuestros usuarios.
  • El sitio carece de un dominio propio, o dispone de dominio propio, pero las direcciones de correo electrónico de las personas que trabajan en la empresa son de un servicio de correo gratuito. Teniendo en cuenta lo que cuesta anualmente un dominio, es una forma de dar una mala imagen como otra cualquiera.

Es patente para todos que nos encontramos en un periodo de crisis, y que éste puede ser más largo de lo inicialmente esperado. En estas circunstancias parece claro que invertir en las herramientas que nos hacen más competitivos, que menos cuestan y que más nos acercan a los clientes es una prioridad.

Coca Cola o Audi pueden pagarse campañas de anuncios en televisión, e incluso mantener una fria distancia con el consumidor. Por el contrario la pequeña y mediana empresa tiene medios mucho más limitados, y necesita la cercanía a su cliente desesperadamente. Las herramientas y las oportunidades están ahí. Su coste es pequeño, pero el coste de la oportunidad perdida… ese coste puede ser muy alto.

Publicado en: Miscelánea Web

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